miércoles, 11 de febrero de 2015


LA PORNOGRAFÍA Y  LA ARQUITECTURA


La pornografía y la arquitectura son temas  que muy poco probable serán  colocados en una misma discusión, pero hay una acepción  poco común de la  pornografía y es cuando se considera como una “idealización del sexo”, y como toda idealización es falsa, y es acá donde bajo este contexto de lo ideal y lo falso en que podemos meter ambas ideas y ambos mundos, en una sola discusión.
Pero ¿Cuándo la arquitectura se vuelve falsa?
Sera difícil entender esta falsedad, cuando estamos acostumbrados a entender lo arquitectónico como lo ya construido, pero por lo general olvidamos que mucha de la arquitectura está dentro de las aulas, y que es ahí, donde en el proceso de formación, la ideas pueden trastocarse y desviarse, pero entendamos mejor esto contextualizando la actualidad de la práctica del diseño en las aulas de hoy.

Las redes sociales siempre han existido en la historia humana, pero nunca  habían sido tan rápidas  y  eficientes en conectar a los involucrados hasta que llega la llamada “Era de la comunicación” en esta “era” que por ahora solo comprende 25 años desde el uso cotidiano de las computadoras con Internet  y apenas prácticamente 10 del surgimiento de las redes sociales como ahora son conocidas, ha sido  tiempo suficiente para llevarnos en una corriente muy fuerte de conectividad  que parece no tener límites, de tal modo que lo que escribimos y publicamos, en este mismo instante puede ser compartido por otras personas literalmente al otro lado del planeta, siempre y cuando claro esto sea relevante, (o se supone que así sea…)
Con estas nuevas formas de relacionarnos los humanos en teoría deberíamos compartir más conocimientos de calidad, pero es justo lo que no ha sucedido, y la arquitectura ha sucumbido ante eso, y nos vemos bombardeados con un exceso de información que en nuestro mundo de arquitectura son ideas, formas, proyectos, etc.  y es ahí donde la arquitectura se empieza a mezclar con la falsedad y igual que la pornografía, convierte a muchos ( coincidentemente jóvenes) en seguidores de modas, ismos y starchitecs, que terminan confundiendo con lo que es en verdad la arquitectura, navegando entre fotos idílicas y los comúnmente llamados “Renders” que muestran que el arquitecto es un mero artista del modelado y que el más realista es el mejor, colocando personas felices en poses que nunca tedràn en un edificio y siendo vistos en ángulos imposibles, en momentos improbables,  en ese caso los animadores de PIXAR deberían de recoger Prizkets anualmente.

Tenemos entonces jóvenes estudiantes cuyas redes sociales tienen  amigos y contactos en la misma cantidad que sitios que muestran a cada momento imágenes de arquitectura idílica formas perfectas  pero sin teoría, sin idea, y la muestra de lo vacío del consumo es que estos mismos estudiantes sufren de frustración al no poder generar respuestas de ese mismo nivel o calidad, porque suponen que  debería de ser fácil , y decimos que lo suponen por que poco a poco su calidad de observación se deteriora en la medida que consumen más y más, pareciendo cada vez más al consumo de pornografía en tanto se disfruta momentáneamente y queda solo para el ideal de belleza en la retina o tan lejos como puede llegar a ser un “like” o “Compartir en tu muro”…
Pero ¿Por qué sucede esto? ¿En verdad existe un detrimento de la calidad arquitectónica? Difícilmente; el problema no está en la inundación de sitios de Facebook para decorar jardines, el problema es más simple, es la ausencia de control de calidad, años atrás para mostrar nuestros diseños debíamos pasar los filtros de revistas especializadas, crítica, etc. pero ahora basta con crear una cuenta en minutos.

Sin embargo en todo esto tienen una gran responsabilidad los docentes en el aula, cuando no llegan a estimular de manera tal al estudiante que sepa que ser arquitecta o arquitecto, está en muchos momentos muy lejos del dibujo y el color, que el diseño es vacío si no hay idea y teoría en él, que estudiar lógica y conceptualización producen arquitectura de calidad, y este desinterés es más serio de lo que los profesores aun imaginan, y entre más tiempo pasen sin  comprenderlo, quejándose de los tiempos modernos y entre más tiempo pasen sin esforzarse en la clase, utilizando materiales obsoletos,  más fácil será que los futuros arquitectos sigan compartiendo el último proyecto de Frank Ghery  en sus  redes sociales, aun cuando él mismo asegure : "en el mundo en que vivimos, el 98 por ciento de los edificios que hacen son pura mierda, son malditos edificios sin sensación ni sentido del diseño ni respeto por la humanidad".(España, Octubre 2014)



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