domingo, 2 de octubre de 2016

ALBERT SPEER Y LA ETICA GUANACA





Albert Speer  famoso arquitecto conocido como “el nazi que pidió perdón” fue quien a petición del estado Alemán Nazi propuso un total replanteamiento de la ciudad de Berlín al punto de desear la demolición de buena parte de la ciudad, su aporte a la arquitectura debido a ser del bando perdedor de la historia fue olvidado y estigmatizado, incluso siendo uno de los 7 enjuiciados  que no recibiera condena de muerte en los juicios de Núremberg  y cumpliendo pena en cárcel, siendo libre nunca más recibió encargos, y murió en 1981 aceptando siempre sus responsabilidades en el papel alemán de la segunda guerra mundial.
Desde el punto de vista puramente arquitectónico Speer fue un afortunado, si eliminamos  de la crítica todo el contexto de la guerra y las filosofía Nazi (Algo que se logra solo con mucho esfuerzo) Speer teniendo un mecenas sin problemas de recursos, redefinió mucho de la estética escenográfica en el mundo del diseño, sus obras evocan potencia, poder, la monumentalidad que no se veía realmente un par de milenos en el mundo. No exagero.
Probablemente desde las construcción de las pirámides nadie antes había logrado sintetizar la escala de una manera tan bien enfocada, Speer lo logra., sus proyectos usados en presentaciones lograban tocar las fibras de sensibilidad hasta el más duro ciudadano, como en las presentaciones con luces antiaéreas en el campo del Zepelín, solo lograron un impacto mayor tras los lentes de «Leni» Bertha Riefenstah y que sin demeritar su trabajo,  el arquitecto se la puso más fácil.

                                                     Catedral de la luz, campo de Zeppelín 

Pero hay un aspecto que el caso de  Speer  pone en tema de discusión tal vez por primera vez en la historia, y en eso aterrizaremos hasta nuestra realidad y actualidad, y es la ética del arquitecto y el cliente, el debate entre los jueces que libraron al arquitecto de la muerte, es si era responsable de alguna forma de lo que su cliente hace, debate que sigue vigente.
¿Es ético trabajar para un político corrupto? ¿Lo es si damos nuestros servicios a una mafia? ¿Somos responsables de alguna forma con el trafico al construir la casa de un narcotraficante? Aun no son preguntas con respuestas claras, y ahí entra la duda.
Hace poco en los últimos actos del circo político de este país, la puesta en escena fue la persecución (sin perseguir técnicamente) de un expresidente con pocas luces en su forma de vivir en lo relativo a su cambio en “estilo de vida” (cosa de la ética completamente) esta puesta en escena fue claramente alimento de la prensa y el sensacionalismo  total, pero tocó un punto interesante, abordaron al  según los dueños del espectáculo al “arquitecto del corrupto” asi pues en horas de la noche se allana la oficina de un arquitecto con el fin de investigar los proyectos personales de su cliente, su nombre fue publicado de todas las formas posibles en esta sociedad de “redes” ¿Se evaluó el impacto y lógico del acto?

Nuevamente surge la pregunta ¿Cómo arquitecto soy responsable de los actos de mi cliente? ¿Lo es el cirujano que opera a su esposa? ¿El mecánico que repara sus vehículos? ¿El medico que trata su cadera rota?  Este escrito no es para defender a ningún político con gustos extravagantes ni un arquitecto que se aproveche de los beneficios de tener un cliente poderoso pero si para traer a la mesa de la discusión cuan responsables somos en el futuro de lo que nuestros proyectos hagan o signifiquen mientras tanto, Speer seguirá olvidado, su producto maldecido, pero se fue con algo de extraña dignidad….

domingo, 14 de agosto de 2016

EL CRITICO CON COMPLEJO DE GODZILLA



Hace una semana me llaman para acudir a un salón lleno de estudiantes de arquitectura en su último año, para ver la propuesta de diseño con la que participaran en un concurso internacional, mi función era mirar el proyecto con una mirada descontaminada, y libre de cualquier subjetivismo, durante la presentación que no debía de ser complicada por mucho que el problema del concurso lo fuera pasaron cosas interesantes principalmente cuando intervine con mi opinión  y resulta que mientras la eficiente alumna encargada de presentar la idea como resultado de un teórico trabajo en  conjunto, hablaba, las voces de los demás estudiantes no se escuchaban, y era más o menos lo que imaginaba que sucedería, así como que todo cambiaría al dar mi primera palabra  y así fue…. 

Los estudiantes de arquitectura en nuestro entero proceso de educación formal nos vemos sometidos a la crítica, que es mal entendido como una especie de visto bueno que amablemente el profesor de diseño nos brinda generosamente a nuestro proyecto, esto pasa de manera natural porque justamente ese profesor es quien menos entiende lo que es la crítica arquitectónica.

En El Salvador un crítico formal de algo que no sea política y economía, debe de ser lo más complicado de encontrar, porque es una disciplina en sí misma y que conlleva un enorme bagaje y acervo sobre el tema que se critica, para el caso de la arquitectura, en este país cualquier arquitecto se arropa el derecho de criticar, y como he sostenido antes en este sitio, la deficiencia sobre teoría arquitectónica entre los arquitectos en este país es enorme!

Regresando al salón con los estudiantes, no fue sorpresa notar que sin haber terminado de aclarar mi idea sobre uno de los aspectos más evidentes del diseño empecé a escuchar justo tras mío una serie de murmullos que parecían aprobar lo que yo decía con un evidente animo de: “claro… yo lo dije pero no me hicieron caso….” “… yo lo sabía….” Etc. Lo interesante es que estoy seguro que si me  deshago en halagos estos mismos habrían dicho: “… gracias, esa idea quisimos transmitir…” 

Los estudiantes llegan al final de su carrera pensando que la crítica es una destrucción del otro, y por eso el tema de este texto, por que muchos suponen que criticar un proyecto de arquitectura es una especie de visita semanal a  destruir Tokio de parte de  un Godzilla de Ishiro Honda



Muchos visualizan de alguna forma la crítica arquitectónica como un método de desnudar errores, evidenciar las ausencias, pero eso está lejos de que sirva para dañar.

Todo radica en no saber “leer”, quien no ve las relaciones espaciales en un diseño, solo ve formas su crítica será superficial, pero esta capacidad de leer es el resultado de un proceso largo de acumulación de ideas, lectura, practica y gusto por la historia, todo ese cumulo te lleva a ver lo que un diseño trama, y al hacerlo tu opinión del mismo es fuerte, oportuna y propositiva.

Los arquitectos y estudiantes  comentemos el error de olvidar la mas importantes de las criticas, la propia. La autocritica es parte del proceso de diseño, es la que nos consulta siempre si nuestro producto resolverá el problema, si será una solución verdadera y coherente, cuando en el proceso no nos cuestionamos eso, terminamos contentos pero a ciegas.

¿Después que un diseñador industrial diseña en papel un destapador de botellas o una silla, que sigue? Pues un prototipo, al existir este ¿Qué es lo primero que el diseñador hace? Lo prueba! El destapador con la mayor cantidad y variedad de botellas y la silla con el acompañante más generoso en libras posible, todo esto con un fin, llevar al diseño a sus capacidades máximas y ver su comportamiento y volverlo a pensar  de ser necesario, pero ¿Cómo probamos nuestros diseños arquitectónicos? Con imaginación. Un diseñador debe de probar su diseño en las posiciones hipotéticas más complejas pero posibles, pero eso solo resuelve su funcionalidad, poco hacemos sobre su estética, y el mensaje arquitectónico y como este representa cosas tan etéreas como el momento y significado, esto los estudiantes no lo hacen pero no es su culpa, eso es un arrastre desde el inicio de sus carreras y los llevan fuera de las aulas al salir.

Una critica coherente  acerca a la realidad un diseño lo vuelve fuerte y profundo, pero esas capacidades no son fáciles de lograr y mientras los arquitectos al frente de grupos de diseñadores emergentes no aclaren que criticar es en realidad “leer” seguiremos dejando ir estudiantes al mar de diseños con formas y detalles incomprensibles, inclusos para ellos mismos.

sábado, 11 de junio de 2016

EL QUIJOTE, UN PARQUE Y JUGAR A PERIODISTA INVESTIGATIVO


Esta más reciente etapa de mi vida, he coincidido y aprendido mucho de gente vinculada al medio ambiente, desde personas con iniciativas de protección en la academia, hasta los héroes anónimos a quienes al final de cuentas suena el teléfono cuando un fuego amenaza el recurso natural de su comunidad y que no dudan ni un segundo en arriesgarse en cuidarlo, mucha pasión he conocido, mucha entrega y conocimiento, he oído no en pocas ocasiones lamentar las acciones del estado, he escuchado como líderes comunitarios no dudan en señalar sin importar el tamaño a quienes amenazan sus entornos, (la industria cañera parece ser el nuevo enemigo con quien luchar), líderes corruptos, funcionarios sin voluntad ni deseo de cambiar nada, y muchas otras amenazas, y como digo, mucha valentía he encontrado, y eso es bueno, así que un día me plantee la idea y pregunta sobre si existían en mi mundo defensores acérrimos de su entorno, y para mí, mi mundo y el de este blog, el entorno es la ciudad. Y no, no los hallé, así que pretendí empezar a ser activo y ser un humilde preocupado por mi ciudad, y justo cuando me planteaba tan quijotesca idea, surge al final del horizonte mi gigante batiendo los brazos y me dispongo a mirarlo de más cerca sé que no es un molino de viento.
El mes de mayo termina y la noticia predominante en el ambiente es el nuevo aniversario de gobierno, un año más, del que el gobierno dirá que estamos bien y los opositores dirán que habitamos el peor de los caos, así ha sido siempre invariablemente quien este en cual lado, así pues, entre muchas imágenes y opiniones sesudas, surge muy modestamente una noticia que capto mi atención al leer en algún sitio web: “Presentan proyecto de renovación del parque Cuscatlán a distintos sectores”… Mi curiosidad se despertó porque era una noticia ya anunciada desde al año anterior y empecé a consumirla, encontrando me sorpresa tras sorpresa!

Inicio masturbando mi mente observando renderizados fabulosos, con personas felices, en los que no falta ahora un hispter y alguien en bicicleta, que es nuevamente arquitectura para los ojos.







Al leer e investigar fugazmente en Internet me intriga ver quien esta tras de tan interesante proyecto y encuentro nombres como: FEPADE, FUSADES, FUNDE, FUSAL, todas ellas fundaciones con claros horizontes ideológicos establecidos, que es válido totalmente, pero ¿En arquitectura, en ciudad? ¿Qué hacen acá? Y todo parece muy extraño, pero al avanzar hay luces al encontrar con ellos a GLASSWING, una ONG que curiosamente se libra de la eterna sospecha de las ONG’S de que consiguen financiamientos internacionales y que mayormente son consumidos en burocracia y corrupción, en este caso esta ONG tiene una reputación, interesante, y es que sus representantes y miembros son principalmente personas vinculadas con poderes económicos claros, sus actos son por lo general la coordinación de trabajos comunitarios que justifiquen “Responsabilidad Social” de grandes empresas en actividades simples de mediano impacto social utilizando el personal de las empresas mismas con el concepto del “voluntariado”, personalmente conozco de personas que sueñan con colaborar y estar ahí, y mucho de ese deseo es estatus, me consta!

¿Qué buscan estas fundaciones ahora? ¿Por qué el interés en la ciudad? Una ciudad de San Salvador que lleva décadas sin trabajo real, décadas abandonada a las personas y décadas viendo como todos se van de ella, ¿Por qué ahora? ¿Qué viene? 

Si se navega más y sin hacerlo tan intensamente se encuentran cosas interesantes, primero, el hecho que el proyecto se encarga a un arquitecto internacional que en si ya es un costo generosamente absorbido por los patrocinadores, y que permite una mayor discreción sobre los alcances de lo pretendido, no abordaremos la calidad arquitectónica del proyecto no ese el objetivo de este post, eso será posteriormente, segundo, parece que no fue contratado solo para abordar el parque, publicidad de Internet habla de un plan maestro para la zona y eso es algo ya más serio, ningún privado hace un plan maestro suelo que no le pertenece!!! ¿Qué motiva a ofrendar un plan maestro a la ciudad? Demasiada generosidad, lo siento, es sospechosa.

Nuevas imágenes digitalizadas, que no fueron presentadas en el lanzamiento del proyecto. (por lo menos al publico) nos muestran proyectos más ambiciosos en la zona, desarrollos inmobiliarios agresivos, en altura  y de calidad, y esto no es malo, en absoluto, pero si extraño.




Muchos refranes hablan sobre que hay que pensar siempre lo peor y por lo general se está más cerca de la verdad, en este caso lo haré y me preocupa, porque no será la primera vez que una ciudad es saqueada, ya en un post pasado hablamos de un caso similar, en este el saqueo sería diferente, seria de espacio público, la creación de burbujas urbanas y el concepto de “clusters” son peligros latentes para las ciudades y en definitiva para los ciudadanos.

Sin el ánimo de parecer un revolucionario de izquierda trasnochado, por favor, no me hagan sospechar que habría una “privatización” del espacio público recuperado. Sospechar es válido, sus maquetas digitales muestran edificios de gran altura y análisis arquitectónico mucho más afuera del entorno inmediato al parque, me cuesta creer en organizaciones que no ven la ciudad como un bien común, y digo esto porque en televisión abierta una representante de GLASSWING en la presentación del proyecto, admitió diciendo muy tranquilamente “que en San Salvador hay dos ciudades, una llegando hasta El Salvador del mundo y otra….. ummm, este… hacia abajo. “, así de claro! 
Si así se comprende una ciudad su resultado a mi punto de vista es predecible, no quieren mejorar, solo desean mejorar un espacio existente, deprimido y con potencial para desarrollar un sector de ciudad en decremento de los demás, el transporte público no interesa, la recuperación del centro histórico tampoco, y el repoblamiento del centro no es interesante, claro, es parte de la “otra ciudad”….

Todas las obras que mejoren la ciudad son buenas pero no en función de que la mayoría pierda el derecho de usar lo mejorado, digo esto, aclarando que solo estoy siendo pesimista y como decimos, “mal pensado” pero naturalmente lo seré cuando en ciudades cercanas como Guatemala se alaban proyectos ofensivos como Paseo Cayalá que crean las ya antes mencionadas “burbujas” y nos muestran ciudades escenográficas divorciadas de la gente común pero que para otra gente se vuelven una forma de olvidar  que habitas la ciudad que habitas.

Solo espero estar siendo pesimista, terminar tragando mis palabras que esta vez han sido tan negativas, en verdad lo deseo, seguiré viendo cómo se desarrollan las ideas en la espera de encontrar con alegría que mis sospechas eran absurdas y tendremos una mejor ciudad para todos, y solo alucino con molinos de viento.
Pero es difícil por ahora ser así de optimista cuando una mañana me desayuno con que un banco, (que no son famosos por ser generosos) da en donación el edificio conocido como El Castillo Venturoso, que es una curiosa y particular obra arquitectónica ubicada en la periferia del parque Cuscatlán valorada en un poco mas de 1 Millón de Dólares Americanos,  a más ni menos que GLASWING!!!! 

Y solo puedo pensar : “Algo huele a podrido en la Dinamarca cuscatleca…”







domingo, 5 de junio de 2016

SANTA TECLA Y EL CIRCO



Talar o no talar árboles para un proyecto. 

Este parece ser uno de los temas semanales que entretienen a la gente en los medios en El Salvador, el caso es en Santa Tecla y que en realidad solo a un grupo pequeño en verdad importa, que son los que vivirán con el efecto, y son los pobladores de una colonia cuyo parque inmediato tiene un proyecto municipal en proceso y que como TODO proyecto de construcción tiene un impacto en su medio ambiente.

Particularmente desconozco el proyecto con detalle pero la prensa se ha encargado de explicarme lo esencial que no es lo arquitectónico, y sus actores que son: Una alcaldía que construirá un espacio municipal en un parque, una comunidad no está de acuerdo en que se realice por temor a la tala de los arboles existentes, Un alcalde prepotente cuasi pequeño dictador, un par de ingenieros que han puesto la cara frente a las cámaras con el único argumento de que el proyecto se hará ahí porque: “el alcalde así lo quiere”, y como estrella de reparto una ministra del ambiente adicta al show y pocos problemas con pasar vergüenza en público, toda la trama aderezada por agentes metropolitanos confortativos, prohibición de fotografías, cercas metálicas, conatos, etc. toda una obra digna de Antonio Lemus Simun (sin intentar ofender al artista)



Todo esto como tema casi central de discusión pública, en televisión radio y redes sociales solo deja claro que aún nos hace mucha falta entender que hace un arquitecto, y que en el gobierno municipal de la ciudad, no hay uno o una con valor para contradecir un jefe inmediato, y digo que hay ausencia de arquitectos o son temerosos, porque es clara la falta de una herramienta, arquitectónica q en el problema, la municipalidad debió, proponer un proyecto con un diseño arquitectónico con un criterio simple! No talar los árboles y si hay que hacerlo que sean los menos posibles!! 

Este es un problema al que todo arquitecto se ha enfrentado alguna vez en un aula, poner a un diseñador contra las cuerdas en su creatividad debería ser el acto frecuente al que se deba someter.

Al parecer no hay diseñadores competentes en la municipalidad y digo al parecer por que en verdad solo lo supongo por los resultados, y si los hay no tienen el valor de ir en contra de lo que piden de eso si estoy seguro, su sueldo es mucho muy importante y no lo arriesgaran frente a alcaldes inflamados de ego, no lo vale.

La municipalidad carece de un manejo solido de gestión, no puede sentarse, explicar y negociar con una comunidad, eso dice mucho de lo mal que se entiende un gobierno municipal.

Es posible que las especies taladas no sean significativas como patrimonio natural, es posible que su número no sea ni significativo y es hasta posible que la compensación ambiental mediante siembra de otros árboles sea positiva y beneficiosa, pero eso la alcaldía al parecer n puede explicarlo, no tiene forma de comunicar ni negociar nada!

Al punto que se deja llevar por el show negativo y se permite llegar hasta ser parte del circo ambulante que monta la ministra de medio ambiente en cada lugar que se le permite poner la carpa y el público pueda consumirlo, claro.

Ojala en un futuro se entienda que los diseñadores son importantes pero más que eso son útiles, que los funcionarios los usen como se debe, que aprovechen a los más creativos y les exijan resolver problemas, para eso sirven los arquitectos por más que ellos en su mayoría crean que no son una herramienta.

Mientras tanto, Pan y Pohl para el pueblo….

jueves, 28 de abril de 2016

ARAVENA AL ACEPTAR DE PRITZKER



Para refrescarnos un poco con un texto mejor escrito que los que se suele leer en este blog  tenemos acá un extracto del discurso que el arquitecto Aleandro Aravena dio al aceptar el premio Priztker 2016 que vale la pena leer entre lineas: 

"No puedo dar inicio a esta velada sin hacer mención antes a Zaha. Cuando recibimos las noticias la semana pasada, simplemente no lo podíamos creer. Como decía Rafael Iglesia, un arquitecto argentino que también falleció demasiado temprano de un ataque al corazón el año pasado, "Es siempre muy triste cuando una persona que todavía tienen mucho que ofrecer, muere de forma prematura". Desde aquí enviamos nuestras condolencias a su familia, amigos y colegas.

Zaha recibió el premio en 2004, como reconocimiento de que su trabajo significa una gran contribución a la arquitectura. Su trabajo, así como el trabajo de otros arquitectos galardonados que nos acompañan aquí esta noche, fue celebrado con este galardón como el nivel más alto al que un arquitecto puede llegar. La suma de su trabajo construye un cuerpo increíble de conocimiento que yo, como estudiante desde un lejano Chile, soñaba con poder experimentar en persona y no sólo a través de las fotografías de las escasas revistas que llegaban a este rincón del mundo. En ese tiempo, se estudiaba arquitectura en Chile a través de imágenes y fotografías. Los ganadores del Premio Pritzker, para nosotros a mediados de la década de los ochenta, no eran arquitectos; eran mitos. Y es por eso que no vi venir este premio en absoluto, ni por un segundo.

De hecho, era un sábado por la mañana, cuando recibí un mensaje de texto de Martha Thorne [Directora Ejecutiva del Premio Pritzker de Arquitectura]. Yo no trabajo los fines de semana por lo que en circunstancias normales, no habría respondido hasta el próximo lunes. Sin embargo, estaba justo terminando un texto para la Bienal de Venecia y quería deshacerme de él para poder disfrutar del fin de semana. El mensaje de Martha coincidentemente comenzaba así: "Alejandro, hola! He recibido un mensaje de la Bienal y necesito su consejo sobre el asunto. ¿Estás disponible para una breve llamada telefónica?". Pensé, no, y ahora qué! No otro problema que resolver. Tenía tantos temas que atender en relación a la Bienal, que le respondí: "Está bien, podemos hablar ahora". El teléfono sonó y ella dijo, "Hola Alejandro, no quiero tomarte demasiado tiempo. Tengo tres preguntas acerca de la Bienal". Está bien. "¿Aceptarías ser el premio Pritzker 2016?" Durante un par de segundos, si es que no fue por un minuto entero, no pude entender qué tenía que ver la pregunta con la Bienal. Mi cerebro parecía haberse golpeado contra una pared. No podía encontrarle el sentido, trataba de encontrar a conexión donde no la había. Así de inesperado fue. Cuando empecé a procesar la idea, empecé a llorar. El flujo de emociones simplemente era demasiado. Demasiada vida comprimida en un instante. Por algo como diez minutos, no tuvimos conversación alguna por teléfono. Más que sin palabras, estaba sin pensamientos. Mi mente se encontraba completamente inútil. Sólo podía sentir, no pensar.

Pensé mucho en el hecho de que la ceremonia sea en las Naciones Unidas. Qué mejor lugar para entregar un mensaje sobre cómo la arquitectura puede contribuir a mejorar la calidad del entorno construido y al hacerlo, corregir las desigualdades y mejorar la calidad de vida de las personas. Tendremos tiempo para mirar hacia el futuro, mañana aquí en la ONU, cuando con los anteriores ganadores del Pritzker debatamos sobre los desafíos que vienen. Hoy hablaré sobre el presente y sobre cómo llegué aquí. Se tratará de alegría y gratitud.

Este premio es para un equipo de trabajo. Y el trabajo en la arquitectura es una tarea colectiva. Para empezar, no es que me despierte por la mañana con un deseo irresistible de hacer, digamos, un edificio de oficinas. En la arquitectura, alguien tiene que necesitar algo y desear algo por primera vez. Sólo entonces podemos empezar a trabajar. La arquitectura lleva mucho tiempo, mucho esfuerzo, mucho dinero y energía, por lo que estamos muy agradecidos a todos los clientes que han confiado en nosotros con una gran cantidad de recursos, públicos y privados, para traducir esas necesidades y deseos en edificios.

En nuestro caso particular, no sólo el punto de partida está fuera de nosotros; el punto final también. Muchos de nuestros proyectos no son terminados por nosotros, sino por las propias familias. Por eso estamos muy agradecidos con aquellas familias que han completado y agregado sus recursos, ideas y sueños a los muros y techos que nosotros hemos fijado sólo como un marco.

La arquitectura se trata de una gran cantidad de disciplinas que se unen con el conocimiento y la experiencia para conseguir un edificio construido. No sabría cómo hacerlo por mi cuenta y sin embargo, un arquitecto tiene que ser capaz de discriminar entre cuál de los métodos es mejor que el otro. La buena voluntad y la flexibilidad profesional son cruciales para negociar con todas las fuerzas de tracción que van en direcciones opuestas en un solo edificio. Pero además, los arquitectos no construimos nuestros proyectos con nuestras propias manos; nos basamos en las habilidades de muchos otros oficios, pero aún más, en la fuerza física de los trabajadores. A todos los que soportan un trabajo duro en el emplazamiento de la obra, estamos muy agradecidos también.

En nuestro caso particular, en ELEMENTAL, proyectos, ideas, soluciones y visiones sólo aparecen mientras se piensa en voz alta, en grupo. Es un proceso creativo en equipo. Esto no es sólo un dicho o una declaración políticamente correcta. Es un hecho. Por eso creo que mis compañeros de ELEMENTAL son tan ganadores de este premio como yo; así que me gustaría invitar a ponerse de pie a Gonzalo Arteaga, Juan Ignacio Cerda, Víctor Oddo y Diego Torres. 

Pero pasamos por tiempos difíciles, escoger quedarnos no fue del todo evidente. Significó una decisión que involucró a cada una de nuestras familias. Así que quiero reconocer la importancia de las esposas y esposos que han apoyado nuestro trabajo.

Algunos de nuestros proyectos requieren una dedicación y nivel de innovación que los mercados y gobiernos no están dispuestos o preparados para soportar. Fue en 2005 cuando después de un exitoso primer proyecto en Iquique, la Quinta Monroy, teníamos otros siete proyectos en diferentes etapas de desarrollo a través de Chile: algunos en construcción, otros que seguían luchando para obtener el permiso de construcción, cuando nos quedamos si dinero. Por un año, tuvimos que trabajar gratis, porque no podíamos abandonar a las familias en mitad del proceso. Tuvimos muy poco que mostrar e incluso menos pruebas de que podríamos tener éxito. Es por esto que estamos tan agradecidos de la familia Angelini, Roberto y Maurizio, quienes confiaron en nosotros y tuvieron la confianza en que podíamos usar la arquitectura para producir un bien público. Es entonces cuando ELEMENTAL se convirtió en una empresa para hacer de nuestra contribución a la calidad de vida de las personas un esfuerzo sustentable. Gracias.

Aquellos que tuvieron la idea de contactarlos fueron Jorge Bunster, Arturo Natho y Alejandro Hormann. Estos dos últimos, (están) aquí en la sala y en nuestro directorio hasta hoy. Ellos siguen contribuyendo con preguntas inteligentes, de estrategia, financieras y administrativas que yo aún no entiendo, pero que pueden ser correctas, ya que nunca hemos necesitado dinero extra desde 2006.

Antes de convertirse en una empresa, ELEMENTAL fue una iniciativa académica. Todo comenzó cuando me invitaron a enseñar a Harvard y ése fue el llamado de Jorge Silvetti. Es posible que haya visto algo que ni siquiera yo mismo era capaz de ver. En ese entonces había construido solo un edificio y escrito un libro. En realidad, había llegado a Harvard sin tener idea sobre qué enseñar y al final usé mi propia ignorancia yauto-vergüenza como un activo. En un país donde el 60% de lo que se está construyendo utiliza algún tipo de subsidio, yo no tenía idea de lo que era un subsidio. Fue vergonzoso.

Cuando no sabes sobre algo, hay dos posibilidades: estudias o te asocias con alguien que sabe. Yo hice lo último. En una cena en Cambridge, conocí a un ingeniero en transporte que estaba haciendo su Master en la Kennedy School of Government: Andrés Iacobelli. Él tenía algo de fama porque había combinado dos atributos que raramente se encuentran juntos: era brillante y era un buen tipo. Así que la conversación comenzó con él diciendo, "Parece que la arquitectura chilena va bien, ¿no?". Y yo dije: "Sí, algo así". "Un montón de premios, ¿eh?". "Sí, un montón de reconocimiento internacional, ¿eh?". "¡Sí!" Y yo estaba llenándome de orgullo que un ingeniero reconociera a un arquitecto. Y él dijo, "pero si la arquitectura chilena es tan buena, ¿por qué la vivienda social es tan mala?".

Eso duele, pero inmediatamente después propuso, "¿por qué no hacemos algo con la vivienda social?". En mi mente de arquitecto, "hacer algo" significaba un libro, un seminario, una exhibición, y mis sueños más locos, un prototipo a escala real de una unidad (habitacional). En su mente de ingeniero, "hacer algo" significaba una compañía que debería comenzar construyendo al menos 100 unidades aceptando cada restricción de las políticas existentes -presupuesto, tamaño, tiempo- y probarle al mercado dentro de sus propias reglas. Así es cómo ELEMENTAL comenzó como un "Do Tank" y no como un "think tank".

Pero aprendí muchas más cosas de él, como pensar bien de las personas. Si alguien es exitoso, es porque él o ella hizo algo bueno, no algo malo. Esto ni siquiera se acerca a tener la actitud prevaleciente. No sé si sea una cosa chilena o cosas de arquitectos, pero la sospecha y la envidia son mucho más comunes. Y esto es algo que hasta la fecha está en el núcleo del espíritu de ELEMENTAL: No pierdas el tiempo luchando ni prestes atención a los amargos; celebra y aprende de los proactivos.

Hablando de aprendizaje, tuve la suerte de tener muy buenos profesores y muy buenos compañeros de clase en la Universidad Católica, donde estudié arquitectura. Le debo mucho a mi profesor Fernando Pérez. Él no sólo me enseñó a pensar con cuidado y a respetar el conocimiento de la historia de la arquitectura, el equilibrio de cómo ser humilde y estar seguro de sí mismo, al mismo tiempo, frente a ese conocimiento. También me dio mi primer oportunidad. Él apostó por mí para hacer mi primer proyecto: la Escuela de Matemáticas de la Universidad Católica. Teniendo en cuenta de dónde vengo, yo nunca hubiera tenido la posibilidad de obtener cualquier tipo de encargo si no fuese por la confianza ciega de alguien.

Así que después de haber retrocedido me gustaría volver al presente, que es casi en su totalidad tomada por mi esposa y mis hijos. Lo que he logrado en la arquitectura me ha permitido prestar atención a las otras dimensiones de la vida. En lugar de desarrollar la dimensión profesional a niveles inauditos e invisibles, todo este tiempo he tratando de sólo tener una vida equilibrada. Xu, Américo, Malu, y Rita. Ustedes son mi cable a la tierra; dedicando mucho tiempo a nuestra vida cotidiana y las actividades ordinarias es un gran antídoto para evitar que uno se vuelva con uno mismo. Ustedes han introducido el presente absoluto en mi vida. Aquí y ahora. Niños, ustedes me enseñan cada día a distinguir lo que importa de lo que no importa. Desde que nacieron, para distinguir lo que importa y lo que no importa en la vida se convirtió autoexplicativo. Xu, tu has sido generosa e iluminadora. Si no fuera por ti, mi vida sería más pobre y menos divertida. Me has obligado a desarrollarme. Gracias a mi familia, he dedicado menos tiempo a la arquitectura y más tiempo a la vida.

Sin embargo, para regresar un poco a la arquitectura, lo que los arquitectos modelan no son ladrillos o piedras o acero o madera, sino la vida misma. La arquitectura se trata de dar forma a los lugares donde viven las personas. No es más complicado que eso, pero también no más simple que eso. Y la vida va de necesidades muy básicas a deseos muy profundos, de actividades ordinarias a eventos extraordinarios, desde el ser mismo a lo colectivo. Así que supongo que es por eso que debemos tener una vida en primer lugar; conocer el tema que estamos tratando de acoger, cuidar y mejorar, es una necesidad.

Mis disculpas por haberme tomado tanto tiempo, pero creo que estaba intentando, quizás de manera egoísta, hacer durar este maravilloso momento. Muchas gracias."

Alejandro Aravena, 4 de Abril de 2016


domingo, 24 de abril de 2016

EL ARQUITECTO COMODO



He escuchado muchas veces arquitectos que piensan que lo mejor que les puede pasar a sus hijos, existentes o no, es alejarse lo mas posible del papel, un marcador, pegamento y muchos dibujos con colores, so riesgo de adentrarse en el diseño, quedar atrapado en él, y terminar deseando ser arquitectos con el agravante de ser salvadoreños en El Salvador; su miedo (por que lo es) ¿Está justificado? Creo que sí. ¿Es una mala decisión ser arquitecto en este país? Tal vez. ¿Está todo perdido? No!
Veamos, este texto algo pesimista, refleja mucha de la realidad que los profesionales de la arquitectura pasan en este país, ausencia de trabajo calificado, una industria de la construcción entendida como tal, que solo construye, un gobierno que no tiene idea de su papel en el desarrollo de las ciudad, clientes escasos y muy mal educados estéticamente, y un sector de diseño y construcción de calidad cuyo tamaño suena a ridículo. En este mundo que hacen los arquitectos? Muchos aceptan trabajos de baja calificación, otros viven de la burocracia tramitando de oficina en oficina (nada los diferencia del burócrata que sella en una ventanilla), otros buscan refugio en las aulas y pelean con todos sus dientes por no ser desalojados de ahí, muchos terminan de residentes de construcción y deberán de olvidar que alguna vez soñaron en diseñar, y algunos llegan al paraíso del trabajo gubernamental donde se terminan perdiendo en un mar de documentos y polvo, así los arquitectos que tienen una oficina, reciben clientes, cobran por diseñar, serán contados con los dedos de ambas manos y sobrarán, en definitiva, menos de 10 personas hacen el trabajo por el que todos estudiamos y la cuenta de arquitectos va arriba de 3,000!!

Ante esto decir: “ Este país no es para arquitectos” es muy fácil, es una posición muy simple que tomar, y de la cual defendemos a nuestros hijos o los que vendrán, pero de esta visión fatalista surge una verdad lapidaria: Los arquitectos salvadoreños son cómodos.

¿Sabrán a la perfección los arquitectos en este país para quienes trabajamos? Creo que no, creo muy convencido que los profesionales de la arquitectura acá están muy mal educados por profesores universitarios con un gran problema a cuestas, la gran mayoría no construye, no tienen clientes, muchos nunca salieron de las paredes de la universidad al graduarse y siguen ahi, otro consideran experiencia valida ir de congreso en congreso representando a una universidad, otros usan el aula como un sitio para desaburrirse, de lo monótono que puede resultar un puesto en  ministerio con un escritorio metálico y ningun profesor universitario en este país (casi me atrevo a asegurar) toma el fin de semana para diseñando una idea que pueda llevar en su cabeza por meses y que desee de alguna forma ver físicamente algún día, incluso escribir un Blog como este es un acto extraño. 

Esto creo que se debe a que la mayoría desconoce en esencia a quienes nos debemos, no comprendemos que escogimos una carrera que debe “resolver problemas” y nada más, y los problemas que hemos de resolver son acerca de personas y los espacios que han de habitar, visto de esta manera, el mercado de clientes explota exponencialmente! Entender esto diferente no significa que mañana tocaran nuestra puerta encargando trabajos pero si modifica nuestra actitud hacia ellos, por ejemplo, si remodelo una casa en una zona populosa de renta baja y creo que es mi deber dar lo mejor de mí, diseñando con ánimo y detalle, tendré un resultado poderoso, que realmente cambie la forma de vivir un espacio, eso será notado por quien lo habite y por quien lo visite, el producto arquitectónico, debe de ser dulce y demostrar calidad en su idea. 

Un arquitecto que remodele una casa sintiendo que solo es una forma de cumplir sus gastos angustiantes mientras el mundo lo descubre y le permiten diseñar una obra maestra esobre una cascada  o a las orillas de una idílica playa, desde antes de trazar una línea en el papel ya inicio perdiendo, la arrogancia nos mata, nos engulle en una visión falsa de lo que es ser un diseñador y nos arruina, pero de todo esto tendrán culpa tanto  los profesores universitarios que tuvimos como nosotros mismo, por creer todo lo que nos plantearon y nunca leer arquitectura. 

Se publicaron unas conversaciones y ponencia en libro “Modern Architecture” en las que Frank Lloyd Wright decía: “ Considera tan importante construir un gallinero como una catedral, el carácter puede ser grande el lo pequeño y pequeño en lo grande” En otras palabras: Puede haber mucha pasión y belleza en una obra al parecer sin importancia y mucho vacío y sinsentido en una gran construcción. 

Así pues un joven arquitecto que valientemente haya decidido ejercer su carrera de manera independiente tendrá ante si muchas opiniones negativas de los que sensatamente prefieren trabajar de manera mas estable, y eso no es necesariamente un error, la mayoría de los casos un trabajo formal en una oficina es la  idea mas racional de alimentar una familia, pero si las condiciones se dan para trabajar proyectos independientes nuestro joven arquitecto, deberá remodelar muchos baños, pintar cocheras, hacer puertas, instalar ventanas, etc siendo estos cada uno para un cliente diferente, pero deberá de poner todo el deseo por dar una solución arquitectónica de valor o renegar cada vez y eso es muy cansado.

Un arquitecto que valore el diseño no puede ocultarlo al propocionarlo con pasión en proyectos que no servirán a un solo cliente élite que tanto añoran muchísimos otros profesionales.


Jardin de infantes Popotlán Apopa. Arq. Leonel Aviles


Entender que nos debemos a los demas es la clave, sacar de nuestra cabeza que los clientes que nos merecemos son ricos con deseos de una casa en el lago, o centros recreativos con necesidad de un bar en un acantilado, olvidemos a nuestros maestros de alguna forma si es que no nos enseñaron que nuestro deber es dar arquitectura a la gente.

Mientras estemos remodelando un baño, ideemos  la nueva casa comunal, diseñemos las nuevas baterías de baños públicos, resolvamos con belleza el problema de una familia con un lote de 5x7 metros en medio de un barrio de clase baja, dediquemos nuestro tiempo a pensar en espacio publico, escribamos,  tomemos en serio cada trabajo, y como también decía nuevamente Frank Lloyd: "En la arquitectura el trabajo debe de buscar al arquitecto..." pero lo falto agregar que no buscará a los cómodos. 
Por que será larga la espera para aquel que crea que tocarán su puerta pidiendo una capilla como la de Cardedeu (cuya mayor belleza se puede ver solo estando montado o siendo un dron) solo por que posee el titulo de arquitecto, sigue siendo mas fácil diseñar algo así que una casa para un obrero.

Se que suena a absurdo cuando se requiere pagar las cuentas, pero quien lo sienta así, vera lo increíble que es que en este país con lo problemático que es, el trabajo si busca a los arquitectos.

Hay trabajo, pero solo para los buenos y desafortunadamente estamos rodeados de cómodos...





sábado, 23 de abril de 2016

EL PERFECTO CHIVO EXPIATORIO Y DEFENDER LO INDEFENDIBLE




El antiguo pueblo israelita en cierta época del año, juntaba dos chivos (el joven macho de la cabra) y echando a la suerte sacrificaban uno y el otro cargaba con todos los pecados del pueblo, dejando a este libre y sin culpas, seguramente el chivo no hacía nada por merecer tal trato y menos para cargar con la culpa de todos, con el tiempo se utilizó con mucha certeza el término “chivo expiatorio” cuando alguien es acusado injustamente y para fines practico termina siendo el culpable al final.

En nuestro país existe la costumbre de exagerar en esta figura, y últimamente han existido dos particularmente buenas opciones para cargar nuestras culpas: El Cambio Climático y la ANDA. Figuritas!

Pero resulta que somos injustos con estos dos chivitos! Si, injustos! Casi todo lo malo que pasa es culpa de estos dos. Pero ahora nos referiremos a ANDA y como todos se ha convertido en el recipiente de todas nuestras frustraciones y errores del pasado sin estar interesados en reconocerlos.

Primero he de aclarar algo: Cobrar el servicio de agua de un mes sin servir una gota de agua, es inaceptable, en eso ANDA ha demostrado ser desastrosa en la administración así como no reparar fugas de más de un mes, otra vez inaceptable! Pero de no poder servir agua no están culpable, por difícil que sea digerir estas palabras, pero veamos.

Últimamente he visto con la declaratoria de emergencia de agua muchas personas haciendo cuentas fáciles de cuánta agua llueve en El Salvador y que en base a ese análisis tan simple decimos que el Gobiernos nos engaña, eso es pensar muy fácil.

Este país durante muchos años dejo crecer la ciudad de manera absurda y se impermeabilizaron mies y miles de metros cuadrados, con todos los permisos posibles, se dejó crecer de manera “indecente” las urbanizaciones hasta el punto de crear colmenas humanas, casi cada gota que cae de lluvia no encuentra tierra y es enviada al rio y luego al mar.

En un desierto de concreto los microclimas son agobiantes, y al crecer horizontalmente hasta donde la vista se pierde son miles de metros de tuberías a llenar con agua y presión consumiendo cada vez más y más energía en lograrlo, pero al final al no tener agua para muchos se culpa a ANDA así de simple, NO ES JUSTO! 



Veamos el caso de áreas urbanas con la misma área y aproximadamente la misma densidad, colonia Zacamil y Urbanización Bosques de la Paz.

Porción de urbanización Bosques de La Paz Ilopango

Porción de centro urbano Zacamil, Mejicanos

Con aproximadamente 900 familias y casi 2 km2 es una clara muestra de dos formas de pensar la vivienda casi mínima y decimos casi porque en este país vulgarmente la vivienda mínima raya con lo inhumano.

Es evidente la gran diferencia en ambos casos en la relación de lo habitable y lo arborizado, es tan claro como su equipamiento en deporte y recreación así como su conectividad a las vías de transporte, etc.

De los dos ejemplos separados por casi 40 años de conteniendo aproximadamente 4,000 personas cabe preguntarnos:

¿Proporcionan la misma calidad de vida? No.

¿Tienen el mismo nivel de infiltración de lluvia? No 

¿Para el mismo número de familias tienen el mismo número de acometidas? No

¿Tienen ambos casos los mismos metros de tuberías para agua potable? No 

¿Existe un micro clima agradable a los usuarios en ambos casos? No

¿Las relaciones sociales entre personas son las mismas? No

Con solo observar las imágenes vemos que el uso de la vivienda en vertical conlleva beneficios que no siempre vemos, como en el caso de la “Súper Manzana” y así podríamos seguir dejando en claro que una administración del suelo es una variable fundamental para entender el problema de suministro de agua que enfrenta ANDA. No será fácil ni posible entregar agua de calidad y suficiente a una ciudad que crece sin una administración lógica del suelo, y en eso tuvo mucha culpa el estado al dejar de lado la planificación urbana y permitir que los privados desarrollaran a su completo antojo colonias tras colonias, algún día esto estallaría! Pero ahora la culpable es ANDA, ningún viceministro de vivienda de gobiernos pasados asoma su cabeza.

El Cambio Climático existe y con fuerza, pero solo es el detonados y acelerador de un problema que estuvo por años dando señales de problemas y que tiene un montón de padres y madres, la escasez de agua es algo de más de 15 años pero a alguien le tenía que reventar en las manos, y en eso ANDA nos queda perfecta como chivo expiatorio, de todas maneras ya es ineficiente en muchas otras cosas. No seamos tan injustos con el chivito….

P.D. : No llegaremos lejos con ministros de historieta, la que no comerá pupusas por un tiempo es una tristeza de gestión…